Recuerdo
que hace unos cuantos años aun estaba en el colegio, no solía ser el mas
aplicado, todo lo contrario mi rendimiento académico siempre era desastroso,
buenas calificaciones jamás había tenido, pero ese seria mi propósito en el
ultimo año, conseguirlas, no obstante, tome esta situación como un reto.
Por
otro lado, ahora que lo recuerdo, la música influía bastante en mi descuido
respecto al colegio, soñaba con algún día tocar la guitarra y aunque no tenía
una, frente al ordenador pasaba horas escuchando a los más grandes del mundo e investigando
cosas acerca del saber tocar dicho instrumento.
Había
terminado el primer periodo y mis notas habían sido excelentes, yo no podía
creerlo y en cuanto se lo conté a mis padres pronunciaron unas cuantas palabras
que expresaban felicidad, yo sabía que estaban orgullosos de mí.
Transcurrió
una semana y al llegar el sábado inesperadamente dijeron que debía acompañarlos
a hacer una visita. Salimos de mi casa y a decir verdad no tenia idea hacia donde
nos dirigíamos, pero no tardaría mucho en saberlo.
Finalmente
llegamos a nuestro destino, y la visita era una farsa, estábamos cerca de las
tiendas de música en chapinero, me dejaron allí y dijeron que podría escoger el
instrumento que yo quisiera, en ese momento me sentí muy emocionado, la
felicidad me invadía. Pasaron dos horas y ya había seleccionado la guitarra que
siempre había deseado, era blanca con unos cuantos acabados dorados, nunca
imagine que llegara a ser mía, pero increíblemente lo era gracias a mis
resultados.

No hay comentarios:
Publicar un comentario